miércoles, 14 de octubre de 2009

CCXXII. Levrero.

- Acuérdese, joven: hay dos infinitos - dijo, subrayando cada concepto con un enérgico movimiento del índice izquierdo, como dirigiendo una orquesta -; infinito muy grande, infinito muy pequeño, usted en el medio; y dentro suyo, otros infinitos. Cada átomo cuerpo, pequeño planeta. No desalentar por cosas que pasan; vida continúa. Vida igual a mosquita curiosa, revolotea todos lados y mete nariz en todo. A veces mosquieta cae en telaraá. Eso bueno. Naturaleza. Ley. No bueno caer en telaraña propia.

Mario Levrero - Dejen todo en mis manos.

7 comentarios:

g. dijo...

Estoy haciendo todo lo humanamente posible para no ver - ni saber - nada del partido.
En cierto punto es un "para qué" pero no puedo contra mi curiosidad y cada tanto miro unos segundos. Ya que si jugamos tan mal, tenemos nada de técnica y los jugadores divagan en la cancha, para qué voy a sufrir yo viendo el partido.

Pero es difícil y me pierdo.
Y me pierdo.
Y no quiero perder.
Sería algo así.

Y supongo que voy a leer, o jugar al solitario o mirar la pantalla apagada de algún medio.

La cita es genial, aunque es uruguayo y en este momento, si no estuviera tal monje frente a la pc los estaría insultando de seguro.

Pero bueno.
C`est la vie.

Lauri dijo...

La cita de las tetas me gustaba más.

:P

Basta de hacerse el serio, che, que una cita como esa no tenía desperdicio.


Y tanto.

•Lola• dijo...

Admiro a los grandes lectores. Acá falta la cita de Borges donde dice que se enorgullece más de los libros que leyó que de los que escribió.

Eclipse dijo...

átomos, infinito, vida que continúa... es muy sin contexto, pero da ganas.

y bueno... pero nos dejamos querer, no?

Dolores Eidán dijo...

Me gustaría seguir leyendo, o ir unos renglones más atrás...
Puedo? Puedo?

Saludos!

Jor Arribillaga dijo...

Ay Yi! te imaginé puteando y viendo el partido, y te digo, unos kilitos de más, cerveza en mano y dos pelos, a lo homero, me traumaron...

Esperemos siga buen mozo como ahora, jajaja.

Te dejo besos!

SABRINA FISCHBERG dijo...

Lei tanto Rousseau este finde, que me hizo acordar. Tal vez no sea coherentemente posible.

Te invito al agasajo que hay en mi blog!

Besotones!