viernes, 19 de diciembre de 2008

LXXIV. Pessoa

INICIACIÓN

No duermes bajo el ramaje,
Pues no hay sueño en este mundo.
............................................................
El cuerpo es la sombra del traje
Que cubre tu ser profundo.

La noche es la muerte: aquieta,
Y la sombra acabó sin ser.
Vas por la noche, silueta
Apenas: igual a ti sin querer.

En la Casa del Asombro
Te quita un Ángel la capa.
Sigues sin capa en el hombro,
Con lo poco que te tapa.

Luego Arcángeles de la Senda
Te desvisten y desnudan.
Nada te cubre, sin prendas
Tu cuerpo y tú ya se aúnan.

Más ropa en la honda caverna
Por fin te quitan los Inmortales.
Tu cuerpo cesa, alma externa,
Tú y ellos ya son iguales.

.........................................
La sombra de tu ropaje
Entregada fue a su Suerte.
No estás muerte, entre ramajes.

................................................
Ah, neófito, no hay muerte.

Fernando Pessoa - Ficciones del Interludio.

9 comentarios:

g. dijo...

De lo más interesante de Pessoa son sus heterónimos. Con esos nombres no escribía Pessoa, eran otros. Pero era él. Así fue creando su juego entre su "propia" poesía y la que para él era "ajena".
Investiguen a Pessoa, es muy bueno.

Punto A:
Hoy ví el cuarto episodio de la tercer temporada de "Algo habrán hecho". Hoy apareció R. Artl. (Estuve así de poner una imagen de él hoy). Ahora, pongan en google images Artl y luego pongan Cedrón. Por favor, respondan si Cedrón (un poco más flaco claro) no es la viva imagen del escritor.
¿Yo estoy loco? Bueno, pues por lo menos UNA persona me entiende en eso. (En esto y tantas otras, por más que nos pese).

Punto B:
En finales de Marzo estuvimos en Villa La Angostura. Un jueves hicimos el camino de los 7 lagos. Creo que el último se llama Villariño. A la camara yo le dije: "Siempre en jueves".
Claro. Yo tengo un cliente que se llama Villariño Otero. Es un gallego de 80 y pico de años que atiende su almacén. Su esposa se llama Lola. Se pelean que da gusto y andan, con toda su parsiomonia, por el almacén.
Yo los trato bien, muy bien, porque siempre me enternecen. Aunque no les doy ningún trato preferencial, intento tratar a todos por igual. A todos bien, o lo mejor que yo puedo.
Hoy, a Enrique, ese es el nombre del hombre, le dije que la semana que viene no iba a ir por Navidad. Él se me acerca y me dije, agarrandome la mano: "Para vos te deseo lo mismo que para mi y toda mi familia en Navidad, te deseo lo mejor. Para vos y tu familia" Y yo me quedé quieto, congelado, porque lo que me dijo fue fuerte, porque después me dijo que me lo decía porque yo era buen tipo y varias cosas así. Yo le respondí también con esas frases, mientras saludaba a Lola por las fiestas (Hoy ya empecé a saludar a la gente con el Felicidades que tanto odio... Me parece grasa, pero decir Feliz Navidad, puede tener algún signo que alguien puede tomar mal, qué sé yo).
Cuando me estaba yendo Lola me preguntó si ya había habido reencuentro. Le dije que no, que no lo había que no lo había habido. Mientras tanto Enrique desde atrás me decía "No importa, hay muchos peces o cosas así". Yo me fui de su almacén con una sonrisa.
En lo peor de mi ruptura, él se dio cuenta que yo estaba mal. Entonces, someramente, le conté lo que pasaba. Él me dio sus concejos y yo los tomé de buena gana. Pero bueno, yo seguía (En algún punto, aunque estoy mejor, sigo) triste. Así que cada vez que salía de su negocio, me gritaba, estuviera quien estuviera, "arriba los corazones" y a mí me hacía salir con una sonrisa.
Gran tipo el viejo.
Luego yo me quedé pensando que tratar bien a la gente trae sus frutos. Yo siempre intento ser bueno.
Gran tipo Enrique Vilariño Otero y gran mujer Lola. Los dos tienen más cerca de noventa que ochenta. Los dos siguen trabajando. El viejo corta fiambre en las máquinas esas que hay que moverla a mano.
Son cosas que te hacen sentir bien, cosas que te hacen mejor.

Me hizo sentir bien el viejo. Es como cuando leo SMS de estos días. Es tan raro leer esos SMS porque parece todo tan normal, tan como antes.
Pero bueno, uno cada vez esta mejor.

No sé de qué vendrá el futuro. Yo espero que el viejo viva mil años, que ella esté bien y sea feliz. Y que a mí me alcance la vida para ser, encontrarme, leer, escribir y ser feliz.

MaleNa dijo...

Sin palabras, devore los post de tu blog.

Pessoa es un hombre sediento, por eso sus heterónimos.


Un abrazo.

Luna dijo...

El fenómenos de los heterónimos es muy interesante.
Creo que, en cierta manera es el sueño de muchos. Me incluyo. Vidas paralelas, diferentes, con otras posibilidades. Quien no se tentaría con algo así. Aun si uno está conforme con su vida, la excitación de vivir otra es siempre muy fuerte. Marcel Aymé escribió un cuento "Les Sabines" perteneciente a su libro "Le passe-muraille", donde la protagonista se multiplica (una suerte de clonación natural), lo que le permite una infinidad de vidas paralelas.

En el caso de un escritor, éste debe ser muy prolífico par poder sostener esta multiplicidad. Creo que los heterónimos de Pessoa llegaron a setenta.

Lindo lo que contás de esta pareja y de como las cosas buenas dan frutos.

Saludos

Eclipse dijo...

Hermosísima historia, me dejó pensando. mucho. no sé. creo que puse rostros, paredes, imágenes a la historia y me la quedé viendo cual película. cómo a veces el término más "grasa" puede realmente cobrar sentido. para mí el problema no son las palabras sino lo que hay detrás de ellas, ahí se llega a un punto donde no importa cómo suene la palabra sino la verdadera intención.
pessoa... lo tengo pendiente, pero me parece admirable que haya podido sostener sus heterónimos con sus correspondientes estilos literarios y personalidades. no es tarea fácil.
en otros me parece de cobarde lo de los heterónimos, en él me parece de demasiado valiente, arriesgado, jugado.
besos, mister yi, no le copio más lo de los comentarios.
(al loco nadie le dice así, sólo yo en mis textos, porque ni da poner su nombre)

Cloe dijo...

Linda poesía para empezar el fin de semana. Que la pases bien

Maria del Sur dijo...

yo habia firmado, sabes...

escena uno_toma dos
noche/interior de una habitacion

Maru:
Me haces un favor?
deci que si!

La proxima que los veas, los saludas de mi parte?


A mi el feliz navidad, grassa no me suena...
pero si vacio, banal y falso

Emilia dijo...

Me gustó la última oración de tu comentario.

Que a todos nos alcance la vida para eso...

Un besoo

Cecil dijo...

es que encima de ser Pessoa me hace acordar a la pequeña orquesta reincidentes y ya está, es todo mágico.

usted sabrá salvar las distancias e interpretar puentes imaginarios que invento yo.

Lucas.- dijo...

Hola, que bueno FP.

Sls.