sábado, 24 de enero de 2009

XCIV. Lugones

ODA A LA DESNUDEZ

¡Qué hermosas las mujeres de mis noches!
En sus carnes, que el látigo flagela,
pongo mi beso adolescente y torpe,
como el rocío de las noches negras
que restaña las llagas de las flores.

Pan dice los maitines de la vida
en su rústico pífano de roble,
y Canidia compone en su redoma
los filtros del pecado, con el polen
de rosas ultrajadas, con el zumo
de fogosas cantáridas. El cobre
de un címbalo repica en las tinieblas,
reencarnan en sus mármoles los dioses,
y las pálidas nupcias de la fiebre
florecen como crímenes; la noche,
su negra desnudez de virgen cafre
enseña engalanada de fulgores
de estrellas, que acribillan como heridas
su enorme cuerpo tenebroso. Rompe
el seno de una nube y aparece
crisálida de plata, sobre el bosque,
la media luna, como blanca uña,
apuñaleando un seno; y en la torre
donde brilla un científico astrolabio,
con su mano hierática, está un monje
moliendo junto al fuego la divina
pirita azul en su almirez de bronce.

Surgida de los velos aparece
( ensueño astral ) mi pálida consorte,
temblando en su emoción como un sollozo,
rosada por el ansia de los goces
como divina brasa de incensario.
Y los besos estallan como golpes.
Y el rocío que baña sus cabellos
moja mi beso adolescente y torpe;
y gimiendo de amor bajo las torvas
virilidades de mi barba, sobre
las violetas que la ungen, exprimiendo
su sangre azul en sus cabellos nobles,
palidece de amor como una grande
azucena desnuda ante la noche.

¡Ah! muerde con tus dientes luminosos,
muerde en el corazón las prohibidas
manzanas del Edén; dame tus pechos,
cálices del ritual de nuestra misa
de amor; dame tus uñas, dagas de oro,
para sufrir tu posesión maldita;
el agua de sus lágrimas culpables;
tu beso en cuyo fondo hay una espina.
Mira la desnudez de las estrellas;
la noble desnudez de las bravías
panteras de Nepal, la carne pura
de los recién nacidos; tu divina
desnudez que da luz como una lámpara
de ópalo, y cuyas vírgenes primicias
disputaré al gusano que te busca,
para morderte con su helada encía
el panal perfumado de tu lengua,
tu boca, con frescuras de piscina.
Que mis brazos rodeen tu cintura
como dos llamas pálidas, unidas
alrededor de una ánfora de plata
en el incendio de una iglesia antigua.
Que debajo mis párpados vigilen
la sombra de tus sueños mis pupilas
cual dos fieras leonas de basalto
en los portales de una sala egipcia.
Quiero que ciña una corona de oro
tu corazón, y que en tu frente lilia
caigan mis besos como muchas rosas,
y que brille tu frente de Sibila
en la gloria cirial de los altares,
como una hostia de sagrada harina;
y que triunfes, desnuda como una hostia,
en la pascua ideal de mis delicias.

¡Entrégate! La noche bajo su amplia
cabellera flotante nos cobija.
Yo pulsaré tu cuerpo, y en la noche
tu cuerpo pecador será una lira.

Leopoldo Lugones -

8 comentarios:

g. dijo...

En el cuento "El Leteo" hay un poema incrustado. Y todo eso salió de que me lo mandaron pero sin saber qué era, ni de donde yo lo había sacado cuando se lo di.
Busqué en los autores que leía en el 2004; año en que copie ese poema y se lo di. No lo encontré. Suponía que debía ser algún poeta francés maldito en los cuales yo andaba muy metido en esa época.
Hoy, andaba buscando información sobre Güemes. Entonces saqué la guerra gaucha. Pero no me fije mucho, conversaciones litoraleñas me han sacado de esa busqueda. Pero sí tuve tiempo de levantar la cabeza para mirar la tele.
Mi vista fue girando a la izquierda y veo una mancha roja en la biblioteca.
Ahí me dije. ¿Y sí en el 2004 yo encontré ese poema que termina con "SOY AQUERONTE" de algún autor que estaba ahí? Porque cada tanto agarrabamos los libros rojos, de la historia de la literatura argentina de editorial Peuser editado en el 59-60. Entonces me puse a buscar en el tomo que sería más correcto; finales del Siglo XIX e Inicios del Siglo XX.
No lo encontré, al parecer de ahí no lo saqué. Pero pispeando encontré un montón de cosas que sí estuvieron luego en todo lo que paso.
Hay una parte donde había todo una parte ensayistica sobre "Caranchos de la Florida". Tema sobre el que he escuchado hara hace dos años, nomás. Y sin embargo ahí, en ese libro(s) rojo(s) estaba.
Y, como estaba mirando esos libros. Encontré un extracto de este poema. Y me gustó. Y luego lo busqué entero y lo puse en Citas.
Convengamos que Lugones es el padre de Polo, y sabemos que Polo fue un gran hijo de puta.
Y este poema tiene partes que son muy lindas, y entonces me quedo en cómo Lugones puede sacar de su pluma a veces cosas tan lindas y luego puede escribir un discurso en el que decía que la revolución del 30 era algo bueno y bla bla bla.
Lugones es tan cambiante como muchos argentinos.
Y creo que el día del escritor es el día de la muerte (O nacimiento, no lo sé) de Leopoldo Lugones.
No creo que tenga muchos comentarios, porque va a ser un sábado de enero y además es largo.
Por eso escribo cosas raras.

Saludos.

Svor dijo...

El cuerpo no peca nunca. El cuerpo busca lo que le es negado, lo que necesita desde siempre.

Emilia dijo...

Hola!

Bonitas palabras, realmente.
No había leído nada de Lugones, y ahora sí.

Uff, algo menos que hacer.


Saludos!

:)

Jor dijo...

"La noche bajo su amplia
cabellera flotante nos cobija"


Me gustó esa frase, me gustó todo el poema, pero esa frase me gustó demasiado.

Y aunque sea un sabado de Enero, acá un comentario más, dentro de este lindo universo de citas.

Abrazo, G.

Lilya Nuratis dijo...

"yo pulsare tu cuerpo, y en la noche tu cuerpo pecador sera una lira"....

Lilya, comulga con las noches de pecados.. y liras....


Besos!

La última de la fila dijo...

Por qué pensás que vas a tener pocos comentarios?.-

1-hermoso poema.

2-soy de las que salen de vacaciones en febrero.-

BESOS

L.U.

Edu dijo...

Hablando de desnudeces y de mujeres prefiero el poema de Mario Benedetti

"Una mujer desnuda y en lo oscuro"

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin Luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

Saludos

Zimbon dijo...

Me cae tan mal Lugones que me cuesta tener objetividad sobre su literatura... Está mal que asi sea, pero es...

Emilia: si querés leer a Lugones, mas allá de estas cosas, buscá La Hora de la Espada, ese es el verdadero Lugones...
Sinó aguantame que lo tgo en Borrador en mi blog, lo subo en un tiempo jeje..