miércoles, 28 de enero de 2009

XCVI. Euripides.

Tú eres para mí todo, viva yo o no viva; solo a tu amor rindo culto.

Euripides - Tragedias.

6 comentarios:

g. dijo...

Fragmento de mi discurso amoroso.

Mientras la noche está hermoso a mi costado, el viento sopla lento y frío. Yo pienso en que la noche es el momento para la soledad, este uno despierto o dormido, acompañado o solo.
Y recuerdo palabras como que el amor muta, y que el amor cambia. Creo que son dos frases que encaran dos grandes verdadedas, el amor cambia y el amor muta.
Uno debería poder encontrar la forma de saber en qué, o cómo, ese amor muta. Tambien me gustaría saber el por qué el amor muta y el amor cambia.
Son respuestas imposibles de dar. Al final nadie sabe realmente qué es el amor, aunque todos podemos llegar a sentirlo. Yo no puedo definir el amor, ni siquiera desearia querer hacerlo.
En los diccionarios debería figurar la palabra amor, pero definir algo tan abstracto, tan privado, tan único, debe ser de lo más difícil que se puede hacer.
El amor cambia y el amor muta. No esta mal que lo haga. Estoy sí seguro que el amor no cesa. El amor está ahí, cambiado y mutado, pero el amor está ahí. Aunque tal vez este tan cambiado y tan mutado que ya ni sea amor, o sólo sea una ceniza de lo que fue.
Supuestamente las hormonas no hacen enamorarnos por sólo tres años, yo quisiera pensar que el amor puede durar toda una vida. Es que en sí, el amor dura toda la vida. Pero el amor cambia, el amor muta.
Tenemos que ver bien. A veces creo que sentimos que dejamos de amar cuando nos damos cuenta que el amor se nos cambió o se nos muto. Sigue siendo amor, nada más que es otro tipo de amor. Amar toda la vida de una sola manera tiene que ser aburrido.
Y yo me quiero enamorar toda la vida de una misma persona, pero la quiero amar a todo momento de diferentes maneras, amandola con amor mutado y cambiado y con tantos cambios como sea posible.
Para no aburrirnos, para no sentir que todo se queda quieto.
Nada en esta vida está quieto, desde lo más pequeño hasta lo más grande, uno de los tantos sinónimos que tenemos para las cosas es que nada está quieto.
¿Entonces por qué el amor podría quedarse quieto y ser siempre igual? No lo creo así, el amor cambia y el amor muta.
Tenemos que entender cómo ese amor cambia y ese amor muta. Tenemos que entender si todavía es amor de estar enamorados o es amor de lo que fuiste, amor de lo que fuimos, amor de amistad.
Pero el amor no muere. Si algo estuvo ahí en algún momento todo eso sigue estando ahí, cambiado sí, mutado sí, pero sigue estando ahí.
Será otra cosa, tal vez ni siquiera pueda llegar a definirselo como amor. Pero ese sentimiento está ahí.
Uno, creo, no puede (Ni debe, ni es posible) dejar de amar. El amor está, y siempre estará. Se te hará menos o más necesario.
Y el amor es utopía, quien no pueda creerlo desde ese sentido va a sufrir la desesperación de sentirse todo el tiempo con lo real. Porque el amor, en cierto sentido, es irreal. Uno no se puede terminar de creer lo que le pasa, porque está enamorado; porque tiene eso que tanto deseo.
Tal vez el amor es esa parte que te anda faltando. Mito platonico del Banquete, las almas se parten en dos, bla bla bla (Ver Kundera).
El amor está, el amor es. Cambia y muta. El amor será.
Sí.
Nada más el amor será.
El amor es siempre futuro; nada de pasado ni presente, el amor es futuro.
Y el amor es poca coherencía, como este texto.

Laurita dijo...

:O





¿Todavía hay de esos?
Un Saludito

Terapia de piso dijo...

Entregado y de qué manera.

José Roberto Coppola

Luna dijo...

El amor cambia de rostros, de receptores, de tiempo y a veces hasta saca pasaporte para mudarse lejos.

Emilia dijo...

"Y yo me quiero enamorar toda la vida de una misma persona, pero la quiero amar a todo momento de diferentes maneras, amándola con amor mutado y cambiado y con tantos cambios como sea posible."

Me encantó ese párrafo. Parece salido de mi boca (o de mis dedos)
No quiero explicaciones químicas ni psíquicas, sólo el amor.

Mucho pedir.

Un beso

:)

Dolores Eidán dijo...

Culto al amor.
Templo a los cambios que trae con él.
Y a adorar a ambos.