(...) que se inflama con el afán de la lucha. Los generales no deben reprimirla, sino aumentarla, y no en balde se estableció desde antiguo que la trompetería tocase por todas partes y que todos lanzaran gritos, con lo cual consideraban que los enemigos se espantaban y los nuestros se exaltaban.
César - Comentarios a la Guerra Civil.
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