- ¿Qué es un fantasma? - Dijo Stephen con vibrante energía-. Uno que se ha desvanecido en impalpabilidad a través de la muerte, a través de la ausencia, a traves de un cambio de modos. El Londres elisabetino estaba tan lejos de Stratford como el corrompido París lo está de la virginal Dublin. ¿Quién es el fantasma que viene del limbo patru, regrensando del mundo que le ha olvidado? ¿Quién es el rey Hamlet?
(...)
- Empieza la representación. Avanza un actor en la sombre, vestido con la cota que dejó un elegante de la corte, un hombre bien plantado con voz de bajo. Es el fantasma, el rey y no rey, y el actor es Shakespeare que ha estudiado Hamlet todos los años de su vida que no fueron vanidad para representar el papel del fantasma. Dice sus palaras a Burbage, el joven actor que está delante de él, más all´pa de la tela encerada, llamándole por su nombre:
Hamlet, soy el fantasma de tu padre,
mandándole, prestar atención. A un hijo habla, el hijo de su alma, el príncipe, el joven Hamlet y al hijo de su cuerpo, Hammet Shakespeare, que ha muerto en Stratford para que su homónimo viva para siempre.
- ¿Es posible que ese actor Shakespeare, fantasma por ausencia, y con las ropas de sepultado rey de Dinamarca, fantasma por muerte, diciendo sus poripias palabras al nombre de su propio hijo (Si hubiera vivido Hamnet Shakespeare habría sido el mellizo del príncipe Hamlet), es posible, quiero saber, o probable, que no sacara ni previera la conclusión lógica de esas premisas: tú eres el hijo desposeído: yo soy el padre asesinad: tu madre es la reina cumplable, Ann Shakespeare, de soltera Hathaway?
James Joyce - Ulises