Uno de los aspectos más hirientes de los hombres geniales es su desprecio por las frases conocidas, probablemente causado por una mera cuestión de competencia, ya que ellos mismos son constructores e frases conocidas en el futuro.(...) Lo prudente es, pues, emplear una dosis amistosa de citas. Y además, hablando con franqueza, como sería posible hoy escribir nada sin citar a Rilke, o a Kafka, o a Heidegger? O, al menos, sin hacer uso de la palabra Weltanschauung?
Ernesto Sábato - Uno y el Universo
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