Sucede que ves las cosas desde tu punto de vista, y cuando crees que algo es de una manera determinad no puedes admitir que, en la realidad, pueda ser de otro modo. - Volvió a adoptar esa expresión de profunda sinceridad, mirándome a los ojos-. Ves, por ejemplo, ese árbol y estás convencido de que el viento trajo una semilla y allí creció, y que el año pasado estaba allí, y el anterior, y que siempre estuvo allí ese árbol. No se te puede ocurrir que, por ejemplo, pueda alguien haberlo trasplantado, porque no te parece lógico que alguien se tome el trabajo de trasplantar un árbol común, como hay tantos, hasta este sitio, donde en apariencia, no cumple ninguna función, donde nadie repararía en él, ni podría distinguirlo de los otros árboles que crecen en gran cantidad cerca de la carretera. Pero, sin embargo, alguna función cumple el árbol ya ves que me ha servido para explicarte cómo puedes estar equivocado en tu manera de pensar. Este hecho, ¿no justificaría que alguien (yo misma, por ejemplo, de haber tenido oportunidad) se tomara el trabajo de trasplantarlo a ese lugar? ¿Y cómo puedes saber si he tenido o no oportunidad de hacerlo?
Mario Levrero - La ciudad.