Pero el mañana nos es desconocido y se encuentra frente a nostros como la niebla otoñal que se elva sobre los pantanos; los pájaros vuelan insenstaos en ella arriba y abajo, batiendo las alas, sin reconocerse los unos a los otros, la paloma sin ver al gavilán y el gavilán sin ver a la paloma, y ninguno sabe a cuánta distancia de su destrucción está volando.
Nilolái V. Gogol - Taras Bulba.
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