Hay dos puertas del Sueño, una de cuerno, por la cual tienen fácil salida las visiones verdaderas; la otra de blanco y nítido marfil, promorosamente labrada, pero por la cual envian los males a la tierra las imágenes falaces. Prosiguiendo en sus pláticas con su hijo y la Siblida, despídelos Anquises por la puerta de marfil, desde la cual toma Eneas derecho el camino hacia la escuadra y vuelve a ver a sus compañeros. Dirígese en seguida, costeando la playa, al puerto de Cayeta; allí echan anclas y atracan en la orilla.
Virgilio - Eneida.
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