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miércoles, 29 de febrero de 2012

DXIX. Dostoiewsky.

No es posible estar continuamente entregado a los recuerdos; preciso es que haya entreactos, durante los cuales poder respirar y distenderse.

Fiodor Dostoyevski - El Eterno Marido.

lunes, 27 de septiembre de 2010

CDIV. Dostoievski.

- Ya lo ves, Vania. No puedo mirar -dijo, después de un silencio lleno de tristeza, que duró largo rato- a estas inocentes criaturas, tiritando de frío en el arroyo por culpa de sus malditos padres. Aunque, bien mirado, ¿qué madre podría enviar una nena como ésta a tal horror, si no fuera ella misma una desgraciada? Probablemente, allá, en su tugurio, tendrá otros hermanitos y ésa será la mayorcita; quizá esté la pobre mujer enferma o sea una vieja, y... ¡Hum!, éstos no son hijos de príncipes. Los hay de sobra en el mundo, Vania; no son hijos de príncipes. ¡Hum!

Fedor Dostoievski - Humillados y Ofendidos.

lunes, 21 de junio de 2010

CCCXXXV. Dostoyevski.

Ya ven ustedes que la razón no es más que razón y sólo satisface la voluntad intelectiva del hombre, en tanto que la voluntad es una manifestación de la totalidad de la vida del hombre.

F. M. Dostoyevski - Apuntes del subsuelo.